Sustentabilidad

El Programa Ambiental y de Cambio Climático de la Ciudad de México, 2019-2024 es una propuesta integral de recuperación del medio ambiente que tiene el objetivo de colocarnos en una senda de desarrollo sustentable.  El Programa está definido alrededor de 7 ejes:

  1. Revegetación: campo y ciudad
  2. Rescate de ríos y cuerpos de agua
  3. Manejo sustentable del agua
  4. Cero basura
  5. Movilidad integrada y sustentable
  6. Calidad del aire
  7. Ciudad solar

Los avances logrados a la fecha han recibido un amplio reconocimiento internacional. 

El Bosque de Chapultepec recibió el premio internacional de Grandes Parques Urbanos 2019, otorgado por la asociación World Urban Parks. Este premio es un reconocimiento al modelo de gestión del Bosque, por su mantenimiento y seguridad, por el diseño de sus instalaciones y la participación de la comunidad en su conservación y disfrute. 

Los trabajos realizados en la Sierra de Santa Catarina, recibieron el premio internacional DNA Paris Design Awards 2020, dentro de dos categorías: “Arquitectura del paisaje para la rehabilitación integral y contemporánea” y “Diseño del paisaje: parques y espacios públicos, comunidad educativa e instalaciones recreativas”. Este premio fue otorgado en reconocimiento a las características arquitectónicas de rehabilitación socioambiental de esta área natural protegida que la convirtió en un espacio para la cultura, la recreación y la educación ambiental. 

El proyecto del Parque Ecológico de la Ciudad de México fue reconocido con el premio internacional de la 4ta Bienal Latinoamericana de Arquitectura de Paisaje (IV BLAP) 2020, por la importancia que tiene la recuperación de este espacio para el hábitat de la ciudad. 

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) otorgo el primer lugar a la Ciudad de México en el Desafío de Ciudades de WWF 2019-2020. Este premio es un reconocimiento a la agenda de medio ambiente y cambio climático del Gobierno de la Ciudad de México que busca aumentar la resiliencia y mitigar las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI). En particular, es un reconocimiento a la contribución que hace la Ciudad de México para avanzar en los objetivos del Acuerdo de París en un esfuerzo para evitar que el incremento de la temperatura global del planeta no rebase los 1.5 °C.

Presentamos a continuación algunas de las principales acciones que se han desarrollado en el periodo de este II informe de gobierno para avanzar en los objetivos definidos en el Programa Ambiental y de Cambio Climático de la Ciudad de México, 2019-2024.

Central de Abasto

La Central de Abasto (Ceda) de Ciudad de México, es el principal mercado mayorista y minorista de productos de consumo en la Zona Metropolitana del Valle de México. 

Nuestro compromiso para modernizar su infraestructura y apuntalar el desarrollo sustentable en la ciudad se expresa en una inversión de recursos en la Ceda que no se había hecho desde su creación. 

Con el paso del tiempo, los hundimientos diferenciales del subsuelo de la entidad, así como la falta de mantenimiento preventivo y correctivo de la infraestructura vial, hidráulica y sanitaria generaron un grave deterioro en las instalaciones de la Ceda. La modernización de la infraestructura de drenaje y pavimentación se inició como parte de las acciones para mejorar los canales de abasto, comercio y distribución de mercancías en la entidad. 

Sustituimos 458,846 m2 de pavimento de la Ceda con la colocación de pavimentos de alta duración y fortaleza en 40 patios, con una capa especial que combina asfalto y concreto con 26 cm de espesor, un ancho aproximado de nueve metros y una longitud de 52 metros. 

La rehabilitación del drenaje tiene el objetivo de solucionar los problemas de encharcamiento e inundaciones en las vialidades y patios de maniobras de la Ceda durante la época de lluvias. 

De agosto a diciembre de 2019, se realizó la construcción de dos colectores principales, la rehabilitación de la red secundaria, conformada por atarjeas en patios de maniobras, así como la construcción de drenaje pluvial y sanitario en patios.

De acuerdo con el programa para 2020, continuamos con los trabajos de rehabilitación de vialidades dentro de la Ceda. La meta para el año 2020 es rehabilitar 82,200 m2 de vialidades con una inversión es de $75 millones. 

Se están implementando acciones para reducir el desperdicio de alimentos y para convertir a la Ceda en un centro de energía renovable.

El pasado 26 de febrero se puso en marcha el programa Itacate, que consiste en un banco de acopio y redistribución de alimentos que, por algún impedimento, no tienen salida comercial. Los comerciantes de la Ceda donan productos alimenticios en buen estado, los cuales se redistribuyen a la red de 350 comedores populares gestionados por la Secretaría de Inclusión y Bienestar Social, así como a diversas asociaciones civiles.

El 30 de julio, se inauguró la primera fase del Laboratorio de Innovación en Bioenergía en la Ceda. A partir de aceite vegetal usado, proveniente de procesos de preparación de alimentos, esta planta tiene una capacidad instalada de 1,500 litros por lote en operación semicontinua, que permite alcanzar una producción anual de 750,000 litros de biocombustible en la primera etapa, con trazabilidad desde las materias primas hasta el producto final.

La planta productora fue diseñada y opera con base en el proceso ipn-gbd-1000, desarrollado por investigadores del Centro Mexicano para la Producción más Limpia del ipn. Con una inversión de $4.0 millones, la planta tiene una capacidad de producción diaria de 1,500 l de biodiésel B5 (5% biodiésel, 95% diésel) o B10 (10% biodiésel, 90% diésel). 

El proceso de producción de biodiésel utiliza una tecnología innovadora de cero residuos que produce glicerina como producto secundario. Ambos productos tienen valor económico en el mercado, alta eficiencia energética y rendimiento óptimo: un litro de aceite por litro de biodiésel, y un consumo energético menor a 0.5 KW/litro con huella hídrica cero.

El biodiésel producido puede utilizarse en sustitución parcial del diésel derivado del petróleo en motores de combustión interna, tanto en el transporte como en generación eléctrica y térmica. Es un combustible limpio que reduce la emisión de gases de efecto invernadero hasta en 80%.

Una vez concluido el acondicionamiento de la planta, con la producción del lote inicial de 7,500 litros de bioaditivo, se espera la emisión del certificado de calidad del producto conforme a la norma internacional. Con esta certificación se espera que la planta inicie, en septiembre, una producción mensual de 6,000 litros para ir ascendiendo hasta 30,000 litros de bioaditivo. 

Otra iniciativa en proceso es la instalación del primer biodigestor anaerobio con capacidad para procesar 50 toneladas diarias de residuos sólidos orgánicos. El biodigestor permite la generación de tres productos: biogás para su aprovechamiento como combustible; biofertilizantes con alto porcentaje en nitrógeno, fósforo y potasio, y agua para riego.

Se trata del primer paso para tratar los residuos sólidos orgánicos en la Ceda que contribuye a disminuir la contaminación por gases producidos por la descomposición de estos residuos. Con las 50 toneladas diarias de residuos orgánicos se podrán generar 6,000 m3 de biogás, 15 toneladas de fertilizante y 15 toneladas de agua para riego.

El proyecto para la instalación de un Sistema Fotovoltaico sobre los techos en la Ceda es parte del proyecto “Ciudad Solar” del Programa Ambiental y de Cambio Climático para la Ciudad de México 2019-2024. 

La Ceda a tiene un consumo de energía estimado de 85 GWh anuales. Una de las iniciativas que se está impulsando consiste en la instalación de paneles solares en los techos de los mercados en una superficie aproximada de 510,600 m2. Con la instalación de paneles solares será posible generar 52.7 GWh al año, para colocar a la Ceda en el centro de generación de energía solar más grande del país. 

La realización de este proyecto permitirá:

Este este proyecto será el primero en su tipo en América Latina. La instalación será la mayor granja solar en ciudad alguna en América Latina y por sí sola representa una generación mayor de energía que toda la capacidad instalada en celdas solares de la ciudad de Río de Janeiro, donde se concentra hoy en día la mayor capacidad de generación urbana de Brasil.

Reto Verde

El Reto Verde es una estrategia de revegetación para la rehabilitación y ampliación de las áreas verdes del suelo urbano y de conservación. El objetivo central es devolverle a la ciudad el equilibrio ecológico perdido a causa de una dinámica de desarrollo urbano descontrolado y falta de impulso a los espacios públicos verdes durante los últimos años. 

El Programa Ambiental y de Cambio Climático de la Ciudad de México 2019-2024 (PACC) se ha planteado como meta sembrar 10 millones de árboles y plantas entre 2019 y 2020. 

Nuestra meta es sembrar 10 millones de árboles y plantas. Juntas y juntos lo lograremos.

Con participación de los sectores público, privado y de la sociedad civil, se colocaron más de 9.1 millones de árboles y arbustos entre el 1 de agosto de 2019 y el 31 de julio de 2020. Sumado a los árboles y arbustos plantados en meses previos, hemos llegado a la meta de 10 millones de árboles y otras plantas en el transcurso en los dos primeros años de gobierno. Aunado a los otros proyectos de revegetación que continúan a lo largo del año, este 2020 se busca alcanzar los 15 millones de árboles y plantas colocadas como parte del Reto Verde en estos dos años.

Rescate de ríos y cuerpos de agua

La recuperación integral de los ríos y otros cuerpos de agua constituye uno de nuestros proyectos prioritarios. El rescate de los ecosistemas emblemáticos que dieron origen a la ciudad requiere la regeneración de procesos naturales como la recarga de los acuíferos, la disminución de riesgos de inundación en zonas habitadas, el incremento a la capacidad para suministrar agua a la población y la recuperación del hábitat de especies de la región y la conectividad ecológica. 

Canal Nacional

El Canal Nacional es un sitio reconocido como “Espacio abierto monumental” de Ciudad de México. Sin embargo, el crecimiento urbano de la década de los cincuenta del siglo pasado, que llevó a la construcción de grandes obras de infraestructura hidráulica, provocó efectos no deseados en las áreas de desalojo de aguas de esas obras; muy rápidamente, se convirtieron en sitios propicios para la proliferación de fauna nociva, acumulación de basura y lugares en los que aumentó la comisión de delitos. 

Para el rescate integral de Canal Nacional, nos hemos comprometido a la creación de un parque lineal urbano que se extenderá a lo largo de 8.4 km para su recuperación y saneamiento. 

Con la simple eliminación de los muros perimetrales, es posible la conexión peatonal de 27 colonias. El rescate integral de esta zona la convertirá en un espacio público y recreativo que potencie sus servicios ambientales: biodiversidad, captura de carbono, retención de partículas suspendidas, entre otras, así como sus beneficios sociales: paisaje, conectividad y movilidad.

En la primera etapa, se realizaron trabajos de intervención en una superficie de 44,000 m2. En la zona de jardines centrales se construyeron 21 taludes vegetados, escalinatas y rampas de accesibilidad universal; se construyó un foro al aire libre con un remate visual de una fuente seca; se colocaron 94 luminarias de bajo consumo energético a lo largo del camellón central; se construyeron 24 pozos de filtración de agua de lluvia, y se instalaron 46 celdas fotovoltaicas sobre pabellones circulares. Además, se reforestaron más de 17,000 m2 con 8,000 arbustos, 290 árboles y 12,000 m3 de taludes con cubresuelos; se habilitaron distintas áreas lúdicas, y se instalaron módulos sanitarios.

La primera etapa tuvo una inversión de $185.5 millones, incluyendo la elaboración del proyecto ejecutivo. Al 31 de julio de 2020, se reportó un avance de obra de 99% en beneficio de 40,000 habitantes. La segunda etapa, en proceso de ejecución, contará con un avance de 30% al final del año, para ser concluida a mediados de 2021; con un presupuesto de $100 millones para 2020 y $118.8 millones para 2021.

Río San Buenaventura

El desarrollo natural del río San Buenaventura, ubicado en las alcaldías Xochimilco y Tlalpan, se ha visto afectado por el crecimiento de la mancha urbana. Esto provoca problemas de desbordamiento del cauce en temporada de lluvias, inundaciones que afectan a la población, contaminación por descargas sanitarias, basura, escombros, invasiones en los márgenes de los ríos, presencia de azolve, inestabilidad de taludes y presencia de colectores dañados. 

Con un presupuesto invertido de $51.3 millones, se ha llevado a cabo el saneamiento y restauración integral del río a lo largo de 1.53 km del cauce. Esto incluye la construcción de colectores marginales y la protección de taludes inestables para la captación de aguas residuales provenientes de descargas domiciliarias. 

Como primera etapa, se realizó la recuperación de la conducción del río, con la extracción de 2,235 m3 de azolve, además de la rectificación de la sección hidráulica y el desazolve desde Guadalupe I. Ramírez hasta la Glorieta de Vaqueritos. Asimismo, se rehabilitaron los bordos con protección, revestimiento y la construcción de muros de contención.

Para la segunda etapa, se firmó un convenio con la Gerencia de Estudios de Ingeniería Civil (geic) de la Comisión Federal de Electricidad (cfe) y se elaboró un proyecto ejecutivo, que incluye la construcción de colectores marginales y la protección de taludes inestables, a lo largo de 1,530 km del cauce, con el fin de captar aguas residuales de descargas domiciliarias.

A estas acciones realizadas en la cuenca baja del río, se suman las realizadas en la cuenca alta con un fuerte trabajo participativo de las comunidades y núcleos agrarios del suelo de conservación. Durante 2019 se realizaron las siguientes acciones:

Laguna El Salado

Se realizaron acciones para recuperar la capacidad del vaso regulador de la laguna El Salado para resolver los problemas de filtraciones en el bordo nororiente y el socavón registrado en su estructura de soporte La Colmena. Estos eventos provocaron diversas permeabilidades de aguas negras y pluviales e inundaciones acrecentadas por la cantidad de basura arrojada al sitio. 

Estos trabajos evitan filtraciones de las aguas combinadas hacia el exterior de los bordos, mediante la construcción de una pantalla impermeable a base de bentonita –cemento-, con un monto presupuestal de $8.4 millones en 2019.

Con estas acciones se mejoran las instalaciones para almacenaje, regulación y conducción de aguas negras y pluviales en la laguna El Salado, disminuyendo de manera considerable el riesgo de inundaciones y encharcamientos que hoy afectan a 50,000 habitantes.

Río Cuautepec (Maximalaco)

Al 31 de diciembre 2019, se concluyeron los trabajos de desazolve realizados en la temporada de estiaje, gracias a lo cual se extrajeron 20,035 m3 de azolve y 14,250 m3 de lirio y tule acuático, con una inversión de $18.62 millones, garantizando la seguridad de las comunidades aledañas.

Presa San Lucas y Río Santiago

Para el rescate ecológico y turístico de la zona, se lleva a cabo el proyecto integral para la Presa San Lucas y Río Santiago, que consiste en desazolve, levantamiento topográfico, formación de terracerías y colocación de alumbrado. Al cierre de 2019, se concluyó la construcción de la primera etapa del colector marginal con los trabajos de desazolve de aproximadamente 45,000 m3 de material de la presa San Lucas y 1.521 km del colector marginal del río Santiago. La inversión destinada a estas obras asciende a $63.5 millones aproximadamente, con 50% de avance en la segunda etapa de rehabilitación del colector sanitario del río Santiago, la cual estará concluida a finales del 2020. De manera complementaria, en septiembre de 2020 estará concluida la obra por emergencia en el río Santiago, que incluye trabajos de desazolve, limpieza y rectificación de taludes en una longitud de 5.3 km.

Río de los Remedios

Para recuperar la capacidad hidráulica del río de los Remedios desde Vallejo hasta Insurgentes Norte, se recupera un desarrollo aproximado de cinco kilómetros, a partir de la rectificación y el desazolve del cauce, así como la recuperación de la capacidad de conducción del río. Se realizará un estudio integral para generar un proyecto ejecutivo, con una inversión de $30 millones.

El proyecto ejecutivo cuenta con la colaboración de la Gerencia de Estudios de Ingeniería Civil de la cfe, que será concluido en 2020 para iniciar la ejecución de la obra integral en la época de estiaje de 2021. Estos trabajos atienden los problemas detectados:

Ríos Magdalena y Eslava

Este proyecto contempla el mejoramiento del paisaje y del espacio público, así como de los servicios ambientales que estos ecosistemas ofrecen a la ciudad. En particular, el proyecto incluye:

Al cierre de este informe, se concluyó el proyecto ejecutivo con un presupuesto de $13.5 millones y se iniciarán los trabajos de la obra para que sea concluida en 2020 con un presupuesto de $20 millones. 

La estrategia de acción consistirá en: verificación de puntos topográficos, ejecución de acciones de desazolve, formación de terracerías, excavaciones y acarreos, rehabilitación de taludes, determinación del tirante de agua, mejoramiento de la calidad del agua, sustitución de tubería y reparación de filtraciones. 

A estas acciones realizadas en la cuenca baja del río se suman las realizadas en la cuenca alta, con un fuerte trabajo participativo de las comunidades y núcleos agrarios del suelo de conservación. Durante 2019, se realizaron las siguientes acciones: