Mejora del Centro Integral de Seguridad y Monitoreo de Emergencias del C5

Ciudad de México es una de las ciudades más complejas del orbe, tanto por su tamaño, su población, la diversidad de las interacciones que en ella se desarrollan, así como por sus características ambientales. Para mejorar su gestión se apuntala a la tecnología como una herramienta que permite potenciar la capacidad de atención a la población ante eventos naturales y antrópicos, ya se trate de eventos cotidianos o sucesos a gran escala. Con el uso de tecnología e innovación constante se garantiza el derecho humano al bienestar y el derecho a la ciudad.

El C5 de Ciudad de México garantiza la capacidad de atención y respuesta a emergencias, mediante la mejora y actualización constante de las distintas plataformas tecnológicas que maneja. Ello permite una atención más eficaz, eficiente, en constante evaluación y mejora, a fin de generar un mejor y más oportuno despacho y atención de las distintas emergencias que surgen en la ciudad. Para lograrlo, se ha iniciado un proceso de modernización de las capacidades y la tecnología del C5.

En primer lugar, se ha incrementado la cobertura de videovigilancia en la ciudad. Tomando en cuenta que, en muchos casos, los equipos instalados tenían una década en funcionamiento, se optó por sustituir el equipo en 3,680 sistemas tecnológicos de videovigilancia. En estas ubicaciones se incrementó la cantidad de cámaras de una a cinco, para tener una cobertura de 360º de visión. Adicionalmente, se incrementó la capacidad de almacenamiento de la red de cámaras de la ciudad en poco más de 300%, al pasar de siete días a 30, lo que permite aumentar las capacidades de investigación forense y dar un paso más en el derecho a la justicia con un mejor flujo de video por mayor tiempo. Por último, se instalaron 100 nuevos sistemas tecnológicos de videovigilancia en zonas que no contaban con cobertura, cada uno con cinco cámaras de última tecnología, altavoces y botón de auxilio. 

En segundo lugar, y tomando en cuenta que el contacto y la comunicación con la ciudadanía es un circuito en el que intervienen ambas partes, se han habilitado mecanismos que garantizan el flujo de la comunicación. La renovación tecnológica incluyó la instalación de nuevos equipos de comunicación inmediata en los 3,680 sistemas tecnológicos de videovigilancia, vía la instalación de botones de auxilio conectados a una estación de despacho para garantizar la atención a emergencias en tiempo real. 

Asimismo, se renovó el conjunto de altavoces de alertamiento de los sistemas tecnológicos de videovigilancia de C5, y se habilitaron funcionalmente con una nueva plataforma de gestión, para cumplir con la correcta emisión de anuncios públicos y la reproducción oportuna de la alerta sísmica. Esto mejora las capacidades de reacción de las autoridades y de la población ante eventos sísmicos.

En tercer lugar, y tomando en cuenta que la coordinación permanente en tiempo real es una de las claves en la atención ciudadana, se renovó la plataforma de gestión de incidentes (CAD) del C5. Con esto, se está en capacidad de atender incidentes mediante una adecuada coordinación de los servicios de emergencia en tiempo real, con ubicación georreferenciada y, sobre todo, con la asignación racional de recursos en territorio. 

Adicionalmente, se ha diseñado una estrategia para reducir el robo de vehículos, uno de los eventos que más afecta a la percepción de inseguridad de la población. La estrategia se basa en reforzar la cobertura del sistema lector de matrículas (LPR) a través de la instalación de 50 dispositivos en 20 posiciones estratégicas. Los LPR emiten alertas cuando captan vehículos circulando que cuentan con reporte de robo; si el personal de seguridad en territorio identifica el vehículo, puede darle alcance y recuperarlo.

Más allá de la renovación tecnológica, en C5 se ha apostado por la incorporación de nuevas herramientas para atender las necesidades de la población. 

El proyecto Mi C911e consiste en la instalación de 14,000 dispositivos que refuerzan tanto la cobertura de videovigilancia como los medios de contacto ciudadano. Cada dispositivo cuenta con dos cámaras, un botón de emergencia y una torreta sonora. La instalación de estos dispositivos se hizo en aquellos sitios que las consultas vecinales señalaron como zonas de riesgo. Con un aumento de 28,000 cámaras adicionales, se garantiza una mayor cobertura de videovigilancia con una visibilidad en territorio nunca vista en la entidad. 

Como una apuesta estratégica, se ha desarrollado un nuevo Centro de Comando y Control (C2) en la CEDA, uno de los centros de distribución de alimentos más importante de América Latina y uno de los mercados mayoristas más grandes del mundo. Con sus 90,000 trabajadores y más de 500,000 visitantes diarios, mantener su operación y seguridad es una tarea de primer orden para el Gobierno de la ciudad. Por tal motivo, se instalaron 636 cámaras de alta resolución, 100 botones de auxilio, 96 altavoces, sistema de reconocimiento facial y 20 posiciones de monitoreo bajo el modelo de operaciones de C5. Con lo anterior, se pone en marcha un nuevo C2 en la urbe, y hace de la CEDA una de las zonas más vigiladas de la ciudad; posicionando a la tecnología y la innovación como punta de lanza en el combate a la inseguridad.

La modernización tecnológica va acompañada de una gran inversión en capital humano, para la correcta atención de emergencias. Con el programa de profesionalización del 911 se incrementan las capacidades de gestión y atención. 

Se llevaron a cabo acciones de renivelación salarial de personal de 911, además de la ampliación de la plantilla, que incluye médicos para dar atención telefónica a la población. Se brinda también capacitación permanente en diversos protocolos de atención, situación que habilita y posiciona al 911 de Ciudad de México a la vanguardia en la nación.

La modernización del C5 en Ciudad de México apuesta a la innovación para dar nuevas respuestas a viejos problemas, mediante el uso de la tecnología, la capacitación permanente del personal y la coordinación efectiva entre las distintas dependencias de atención ciudadana para hacer valer el derecho a una ciudad segura.