Reorientación del Gasto Público para apoyo a la salud y economía familiar

En 2020, el surgimiento de la pandemia causada por el coronavirus SARS-CoV-2 nos ha dejado con la lamentable pérdida de vidas humanas y trajo consigo enormes retos en todo el mundo, relacionados con la salud de las personas y el bienestar de las familias por el impacto que tuvo la pandemia en la actividad económica y el empleo. 

Para las finanzas del gobierno, la disminución de la actividad económica se tradujo en una reducción de ingresos y, en consecuencia, del presupuesto público disponible. Lo anterior se puede observar en el ajuste necesario que se ha realizado al Presupuesto de Egresos aprobado para la Ciudad de México. En 2019 fue de $234,016.3 millones, de $238,975.8 millones en 2020 y de $217,962.2 millones en 2021.

Adoptamos una política de gasto responsable para atender la salud de las personas, apoyar la economía de las familias y promover una reactivación económica segura. Identificamos dos áreas de atención prioritaria:

  1. Reforzamiento del sistema de salud mediante la adquisición de insumos, atención hospitalaria, contratación y capacitación de personal médico; y uso de sistemas tecnológicos para informar, diagnosticar, orientar y dar seguimiento a los contagios.
  2. Apoyos directos a la población y a las empresas familiares mediante el adelanto de programas sociales; ampliación del seguro de desempleo y acciones sociales para apoyar a personas que se quedaron sin fuentes de ingresos; y microcréditos para las micro y pequeñas empresas.

El gasto público en 2020 se reorientó para aumentar el presupuesto de apoyos sociales y transferencias directas, en tanto que el Gobierno realizó acciones extraordinarias para reducir gastos no esenciales. El gasto en transferencias directas pasó de $36,996.5 millones en el presupuesto aprobado originalmente a un monto ejercido de $52,708.0 millones, lo que implicó un aumento de 42.5%; mientras que los gastos para materiales y suministros y servicios generales tuvieron reducciones de 5 y 9.8 %, respectivamente.

Se redujeron los gastos no esenciales, como la adquisición de materiales, suministros, papelería, refacciones, servicios de impresión y fotocopiado, servicios de capacitación, combustibles, adquisición de vehículos, entre otros, para priorizar lo importante: la salud, el bienestar de las personas y el mantenimiento adecuado a los servicios esenciales que presta el gobierno. 

En 2020 se destinaron recursos extraordinarios del orden de $8,002.3 millones para atender la emergencia sanitaria. Se fortalecieron los servicios de salud con el ejercicio de un presupuesto de $20,685.5 millones, que significa un aumento de 24.6% respecto del Presupuesto de Egresos aprobado para dicho rubro. 

La primera área de atención prioritaria se orientó a la reconversión de hospitales generales a hospitales de atención a Covid, la ampliación de hospitales híbridos e instalación de módulos de primer contacto (Triaje) en hospitales, la adquisición de 400 nuevas camas para terapia media e intensiva, la compra de insumos médicos, medicamentos y equipo de protección personal, 153 ventiladores y 100 monitores, 227,800 pruebas para detectar el Covid-19, acciones de sanitización y limpieza de parte de las alcaldías, y la estrategia “Colonias de Atención Prioritaria” con la instalación de kioscos en explanadas públicas para la aplicación de pruebas, entre otros.

Para la segunda área de atención prioritaria, uno de los principales logros fue garantizar recursos para la continuidad de los programas sociales, que funcionaron como una red de protección para los hogares de menores ingresos. En 2020, la Ciudad destinó $13,950 millones para programas como Mi Beca para Empezar, Útiles y Uniformes Escolares, Beca Pilares Media Superior, Beca Pilares Licenciatura, Beca Leona Vicario, Alimentos Escolares, Comedores Sociales, entre otros. 

Adicionalmente, se destinaron $3,807.6 millones para complementar dichos apoyos durante el confinamiento por la pandemia. Se dio un apoyo adicional para las y los beneficiarios de Mi Beca para Empezar, que permitió a un hogar promedio con dos hijos recibir hasta $1,600 mensuales, durante tres meses; recursos adicionales para el seguro de desempleo; créditos a Micro, Pequeñas y Medianas Empresas; apoyos económicos y en especie para personas sospechosas de Covid-19 y apoyos que brindaron las Alcaldías a través del programa Mercomuna, para reactivar la economía de barrio.

En total, en 2020, los habitantes de la Ciudad de México recibieron transferencias por $40,411.6 millones. Para 2021, el presupuesto garantizado de los programas sociales en la ciudad será de aproximadamente $14,000 millones.

Adicionalmente, se gestionó el uso de recursos del Fondo de Atención a los Desastres Naturales en la Ciudad de México (Fonaden) para la aplicación de recursos para Emergencias Epidemiológicas que, por su naturaleza transitoria, no representaron un incremento recurrente de los recursos de la ciudad. Como resultado, se logró el uso de $2,194.4 millones de este fondo, sin poner en riesgo la seguridad y bienestar de las familias.

Como medida de apoyo a familias y empresas durante la pandemia, en junio de 2020 se condonó 100% de multas, recargos y gastos de ejecución a quienes no pudieron pagar el impuesto predial durante los tres primeros bimestres del año. Además, se ofreció un descuento de 5% para el pago de la contribución del cuarto bimestre y a quienes pagaran de forma anticipada el quinto y sexto bimestre. 

Otros apoyos fueron otorgados a concesionarios de transporte público, concesionarios del servicio de transporte público en su modalidad de corredores, y se amplió el plazo, hasta julio de 2020, para aquellos contribuyentes que no pudieron aprovechar el descuento de 100% en el pago de la tenencia, pagando el refrendo, para vehículos con un precio menor a $250,000. En 2021, nuevamente se otorgó una prórroga para el pago de tenencia con subsidio, registrando una recaudación de enero a junio de $3,872.8 millones y un subsidio de $2,137.6 millones.

Con la finalidad de impulsar la recuperación de las pequeñas y medianas empresas ubicadas en el Centro Histórico, así como a los restaurantes de toda la ciudad, el 29 de enero de 2021 se condonó el pago total del Impuesto Sobre Nóminas que debía ser pagado en enero de 2021 a micro y pequeñas empresas dedicadas a actividades no esenciales, establecidas en el perímetro “A” o “B” del Centro Histórico, así como a restaurantes o negocios que ofrecen venta de alimentos preparados para consumo en el local.

Reconocemos el compromiso de las familias y las empresas de la ciudad que cumplieron con sus obligaciones fiscales, y que se reflejó en que los dos principales conceptos locales de ingresos de (predial y nóminas), alcanzaron 86.9 y 100.8% de sus respectivas metas.